Patriotas y demócratas

  • No se cuestiona la existencia de nacionalismos subestatales opuestos a la concepción de España “patria común e indivisible de los españoles”, como reza la Constitución… Pero la autodefinición de nacionalismo español no es reconocida por la gran mayoría de aquellos que defienden y asumen que España es una nación, independientemente de su ubicación en el espectro político partidario, a derecha o a izquierda.
  • El ámbito germanófono y francófono, identifica nacionalsimo con exaltación de la concepción orgánico histórica, etnicista y existencialista de la comunidad política frente al concepto cívico de la nación de ciudadanos. por tanto, como sinónimos de posiciones políticas que pueden derivar en la defensa de la comunidad orgánica frente a la democracia y la voluntad ciudadana. Si se definiera así, no sólo habría pocos nacionalistas españoles, sino menos nacionalistas gallegos, vascos o catalanes.
  • Si definimos nacionalismo como ideología o movimiento sociopolítico que defiende y asumen que un colectivo territorial definido es una nación, entonces hay nacionalistas españoles sin ser necesariamente anti-demócratas, al igual qeu los hay vascos o canarios.
  • Ningún nacionalista cívico ha renunciado en origen a dotarse de algún tipo de legitimidad histórica o cultural, apelando al “espíritu popular” a las experiencias compartidas o, en fin, a un sustrato que cree identificación emocional y no meramente contractual de los miembros de la nación.
  • La asunción y defensa político-intelectual de que España es una única nación no presupone por sí sola y de modo necesario la vuelta a una cosmovisión autoritaria y excluyente propia de la extrema derecha y/o de la nostalgia del franquismo.
  • Una serie de partidos, programas y cosmovisiones intelectuales que comparten una serie de postulados básicos que, a nuestro juicio, son suficientes para considerarlos nacionalistas. es decir: idea de que España es una nación y por tanto único sujeto de derechos, reconocimiento de que la condición nacional de España no deriva del pacto cívico expresado en la Constitución del 78, sino de unos lazos afectivos y la oposición de principio a la posibilidad teórica de una secesión pacíficay democrática con reglas claras de aquellas partes del territorio español donde pueda predominar, de forma mayoritaria y continuada, una conciencia nacional diferente a la española.
  • El nacionalismo español, como cualquier otro nacionalismo de Estado desde el XIX, y más si su ámbito territorial coincide a grandes rasgos con las fronteras de una comunidad política existente ya con anterioridad a la aparición del nacionalismo moderno como principio de legitimidad política.
  • Relativa invisibilidad política y articulada del nacionalismo de Estado tras 1975:
    • Profunda deslegitimiación del patriotismo español por su apropiación simbólica y discursiva por el régimen franquista.
    • El aura de legitimidad paralela, devenida en una reivindicación que pasó de ser sinónimo de antifranquismo, que adquirieron los postulados políticos y culturales de los nacionalismos periféricos.
    • Debilidad, cuando no la ausencia, de un elemento central presente en otros nacionalismos de Estado tras 1945: consenso antifascista que actuase de mito relegitimador, cuando no refudnaor, de la nueva comunidad nacional democrática.
    • Se perpetuó una memoria patriótica escindida, que era típica de la dicotomía entre patriotismo español liberal y patriotismo tradicionalista del siglo XIX, y que se había traducido en visiones del pasado reciente y remoto racialmente opuestas.

     

  • De modo general, todo el espectro democrático, desde el conservadurismo al socialismo democrático, comparten los siguientes postulados:
    • España es una nación.
    • La pluralidad etnocultural, institucional y jurídica forma parte del nuevo concpeto de nación española, aunque los límites de esa aceptación de la pluralidad sean variables y no todas las culturas y lenguas tengan idénticos derechos, proyección y categorías.

     

  • Los debates en curso sobre la existencia de un “problema vasco” o un “problema catalán” en la España actual hna llevado a una suerte de resurgimiento de los viejos debates intelectuales de la Generación de 1898.
    • Combatir dialécticamente a los nacionalistas periféricos utilizando diversos argumentos: la cuestión lingüística, la política cultural y las interpretaciones de la Historia, el “agravio económico” y, sin duda, el argumento más importante para una parte de esa publicística, la persistencia de la actividad criminal de la organización terorrista ETA desde 1978.
  • Castilla fue forjada de la unidad española bajo la égida de la Monarquía, y a ella se unirían los reinos hispánicos como resultado de un proceso inevitable que hubo quellevar a la hegemonía castellana.
  • Sin embargo, tal proyecto común no era una unión voluntaria, consentida o pactada, sino un proceso teológico y determinista, pro el que los pueblos hispánicos se sumaban a la comunidad de destino de modo no electivo.
  • La idea d eque España era y es un producto de la Historia, heredado e incuestionable, permaneció oculto como un fundamento, aunque a menudo sólo implícito, semioculto por un vocabulario liberal y voluntarista, del nacionalismo democrático español aparado por la Constitución que, además de afirmar el carácter “cómún e indivisible” de la nación española como contrapeso al reconocimiento del derecho a la autonomía de nacionalidades y regiones, intorudcía varias veces la mención al pueblo español como único titular de la soberanía, concretamente en el preámbulo y los artículos 1.2 y 8.
  • La nación es una realidad más amplia y extendida en el tiempo, pues “no sólo designa al pueblo que vive en ella, sino también a los muertos que la constituyeron y mantuvieron, a los hijos que dtodavían no han llegado, pero que ya están, sin embargo contemplados en los planes presetnes dirigidos al mantenimiento futuro de lanación”. Razón por la que “el pueblo no puede decidir, y menos aún por una parte suya, sobre la nación española”. (Abascal y Bueno)

 

Alberto Amor Jimenez

Facebook Twitter LinkedIn Google+ Flickr YouTube