Todo lo que era sólido

  • Que la derecha fuera castiza, obsesionada con las tradiciones, servil hacia la religión, era previsible en un país atrasado, en el que un poder político inmovilista y brutal llevaba siglos de alianza con la iglesia católica.
  • La rapidez con que la izquierda pasó del laicismo y del anticlericalismo a una especie de fervor indiscriminado por todos los rituales heredados de la teatralidad militante de la Contrarreforma.
  • De la conversación sólo recuerdo un tono de vaguedad untuosa que habría amplias perspectivas y no conducía a ninguna parte. El directivo de Merrill Lynch al mismo tiempo desplegaba ante mí la evidencia de su poder hablando de millones de dólares y eludía un compromiso que no le habría costado más que unas decenas de miles, calderilla para aquella maquinaria de hacer dinero… No saqué nada en limpio de aquel almuerzo. Al poco tiempo Merrill Lynch se había hundido, igual que LehmanBrothers, y entre los dos habían estado a punto de arrastrar la economía del planeta.
  • Por cobardía ideológica, po falta de verdaderas convicciones laicas, por oportunismo electoral, la izquierda en el poder se volvió cómplice de las liturgias aparatosas de la iglesia y secundó y fortaleció su ocpuación de los espacios públicos.
  • Y ahora que estamos en quiebra y que no hay dinero para pagar lo necesario, habría que calcular cuánto dinero público se gastó desde 1979 en la opulencia de las semanas santas, los corpus christis y los rocíos y las ofrendas florales, en sufragar mantos bordados de vírgenes…
  • las escuelas religiosas privadas se sotienen con los impuestos de todos, no con las contribuciones de los fieles de cada confesión que quieran educar en ella a sus hjos, en financiar el privilegio y la educación religiosa se van los fondos que por ser de todos deberían sostener la enseñanza pública.
  • Primero se hizo compatible ser de izquierdas y ser nacionalista. Después se hizo obligatorio. A continuación de declararse no no bacionalista se convirtió en la prueba de que uno era de derechas. Y en el gradual abaratameinto y envilecimietno de las palabras bastó sugerir educadamente alguna objetción al nacionalismo ya hegemónico para que a uno lo llamaran facha o fascista.
  • Que la izquierda no sólo les apoye en cuanto se les presenta la ocasión, sino que además lo simite en cada uno de sus desvaríos y se esfuerce en ir todavía más lejos es un enigma que por cansancio yo he renunciado a explicarme.
  • De modo que no hace falta tomar en serio o rebatir las ideas de quien lleva la contraria: su propia actitud es la prueba de que está equivocado. El creyente no puede concebir que alguien honradamente o en su sano juicio no lo sea.
  • No ser nacionalista en España es casi peor que ser aguafiestas.
  • El franquismo había propagado una idea beata, cuartelaria y folclórica de España, heredadad de la tradición reaccionaria del XIX, con unb arniz apresurado de los fascismos del XX; el italiano más que el alemán.
  • Está España y está la anti-España, como en las teologías apocalípticas de Cristo y anti-cristo.
Alberto Amor Jimenez

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